jueves, 31 de agosto de 2017

Venezuela: el bloqueo económico y la Constituyente.

Por Ángel Guerra Cabrera.- Estados Unidos no aprende. En Venezuela le va a ocurrir lo que ya sufrió en Cuba. La feroz escalada de agresiones mediáticas y económicas, acompañadas de brotes de violencia fascista, no lograrán el objetivo de derrocar al presidente Nicolás Maduro. Lejos de ello lo fortalecerán, al propiciar el crecimiento y profundización de la conciencia antimperialista del pueblo y su unidad en torno a la dirección política de la Revolución. Otra cosa sería una intervención militar como la que amagó el presidente de Estados Unidos, Donad Trump, que podría conducir a un Vietnam latinoamericano.  
El chavismo parece apegado a aquella máxima leninista de que una revolución vale tanto como sepa defenderse. Porque son muy valiosas las lecciones que nos viene dando con acciones audaces, bien pensadas y brillantemente ejecutadas con las que logra derrotar al enemigo imperialista y su quinta columna local.

La Asamblea Nacional Constituyente(ANC) y el proceso electoral conque concluyó el movimiento de masas para constituirla, es la más trascendental de esas acciones en los últimos años, pero le queda por delante mucho trabajo. Desde el inicio de sus sesiones se le ve levantar vuelo hacia una nueva y prometedora etapa de la trasformación cultural e institucional y a dar mayor precisión al rumbo socialista en Venezuela.  

Una prueba de ello fue la destitución fulminante de la tránsfuga fiscal general y la decisión de reestructurar el ministerio público, que había desvirtuado sus funciones y que por instrucciones de la ANC deberá instaurar orden y justicia y reparar a las víctimas de años de acciones terroristas de la oposición. Esta medida es complementada por la investigación de la Comisión de la Verdad, Justicia y Tranquilidad Pública a los voceros opositores Julio Borges y Freddy Guevara como instigadores de la violencia y el terror generado por los grupos de choque en los últimos meces.

Otra acción de enorme importancia ha sido la aprobación, el 29 de agosto, de un decreto contra el bloqueo económico ordenado el viernes 25 por Trump. El decreto insta a los órganos competentes del Estado a iniciar “un juicio histórico por traición a la patria contra los que estén incursos en la promoción de estas inmorales acciones contra los intereses del pueblo venezolano”. Define como traidores a la patria a “los actores políticos nacionales de marcado carácter anti-venezolano que han promovido la agresión económica e intervención contra… Venezuela”.

Se trata de líderes opositores que durante años se han dedicado a recorrer el mundo pidiendo sanciones económicas contra Venezuela.  En reiteradas ocasiones lo han hecho en la Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos y solicitado, además, la intervención militar en la tierra que los vio nacer.  Julio Borges es uno de ellos. De la misma manera, los que, como hizo la dirección de la opositora Mesa de la Unidad Democrática el día 26, han celebrado y apoyado las últimas acciones de Washington para destruir a la economía venezolana y crear –ahora sí- la crisis humanitaria que solo existe en la propaganda que realizan los “medios” para justificar el derrocamiento del gobierno legítimo y la intervención armada en Venezuela.

Paralelamente, el presidente Maduro, cuyo equipo ya se venía preparando para una embestida brutal contra su industria petrolera, activó el mismo viernes un plan especial de respuesta y acción en defensa de la economía y las finanzas nacionales, a cargo del vicepresidente Tarek El Aissami.

El bloqueo económico recién decretado por Trump puede calificarse de crimen de lesa humanidad.  Afectará sensiblemente la compra de alimentos y medicinas lo que hará mayor daño al pueblo venezolano, que ya padece los efectos de una prolongada guerra económica.  Y como ha denunciado Delcy  Rodríguez, presidente de la ANC; es un negocio de la derecha porque llevar a Venezuela a una situación de cesación de pagos “pone al país a los pies de los fondos buitre, llamados también fondos carroña… Detrás del bloqueo, agregó “hay una alianza perversa de la derecha con fondos financieros internacionales con los que tiene negocios”. 

La injerencia de otros países de América Latina en Venezuela ha creado el clima propicio para el incremento de la hostilidad de Estados Unidos. Demócratas impolutos, nada menos que Cartes y Temer pontifican sobre la democracia y los derechos humanos en la patria de Bolívar. ¿Podrá rectificarse esta orientación catastrófica con la acción de la CELAC? 

Twitter:@aguerraguerra

martes, 29 de agosto de 2017

Que no se naturalice lo que es incompatible con la Revolución.

Por Iroel Sánchez.- El semanario Tribuna de La Habana publica una conmovedora crónica con el título "Mi amigo sin nombre" que cuenta un hermoso gesto de su autora hacia una de esas personas que cada vez con más frecuencia nos encontramos en esta capital en condiciones a las que no podemos ser indiferentes. 
Pero no creo la caridad sea solución en una sociedad como la nuestra ni  tampoco que quienes "piden dinero para luego gastarlo en cigarros y ron" sean culpables de su situación cuando son enfermos para los que tenemos un sistema de salud y un tejido social e institucional que debe ocuparse de ellos. ¿Por qué no pasa un día en La Habana sin que veamos a alguna de esa personas en una situación que ha sido excepción hasta en los momentos más duros del Periodo Especial?¿Qué falla en nuestro funcionamiento para que sea así, cuando hemos leído en nuestra prensa que se han creado instituciones, asignado recursos y trazado políticas para evitarlo? De nada vale que afortunadamente se recuperen parques, fuentes y edificaciones si no nos detenemos a enfrentar en profundidad, con el humanismo de la Revolución, las causas y consecuencias de realidades como estas y permitimos que se naturalice lo que es incompatible con la sociedad que defendemos. 
En junio de 2014 escribí un post que motivó un intercambio con la dirección de la Unión de Empresas de Recuperación de Materias Primas sobre un tema que comprendo trasciende con mucho a esa entidad e  involucra a varias  instituciones de nuestra capital  pero lo que acabo de leer en Tribuna me hace volver sobre ello: 

Un tesoro en el que nos va la vida

Cuando era niño y recién había aprendido a leer me detenía ante todo lo que me encontraba por la calle que tuviera letras. En la medida en que crecemos uno va perdiendo esa costumbre, pero desde entonces hay un cartel que no ha dejado de llamarme la atención. Está a la entrada del hospital habanero Calixto García con una frase del Che: “Vale, pero millones de veces más, la vida de un solo ser humano, que todas las propiedades del hombre más rico de la tierra”.

A lo largo de los años, el cartel ha cambiado de formato pero el texto sigue siendo el mismo. En su versión más reciente, las imágenes de Fidel y el Che escoltan las palabras pronunciadas por el Comandante Ernesto Guevara el 20 de agosto de 1960 en la inauguración de un “curso de adoctrinamiento” organizado por el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Entiendo aquí “adoctrinamiento”, no en el sentido peyorativo con el que suele utilizarse el término, sino en el de divulgación de una doctrina que —como explica el Che en ese discurso— antepone la solidaridad a la caridad. Reconoce el médico devenido combatiente, dirigente político y ministro que hasta entonces los médicos se han acercado al pueblo “practicando la caridad, y lo que nosotros tenemos que practicar hoy, es la solidaridad”. Decía el Che:
“…la Revolución hoy exige que se aprenda, exige que se comprenda bien que mucho más importante que una retribución buena, es el orgullo de servir al prójimo, que mucho más definitivo, mucho más perenne que todo el oro que se pueda acumular, es la gratitud de un pueblo. Y cada médico, en el círculo de su acción, puede y debe acumular este preciado tesoro, que es el de la gratitud del pueblo”.
A pesar de deficiencias y obstáculos ese tesoro está vivo. Por razones de salud de uno de mis hijos y mi madre he visitado en las últimas semanas cuerpos de guardia de hospitales cubanos en horas incómodas. El médico atento, las pruebas radiológicas y los análisis clínicos rápidos, los medicamentos suministrados con oportunidad, las ambulancias llegando y partiendo en función de salvar vidas fue lo que viví.
Los médicos son un ejemplo de la lealtad de no pocos cubanos a esa concepción solidaria. Aún cuando durante las dos últimas décadas la retribución de su labor no haya sido buena, la mayoría de ellos, como también muchos deportistas, entrenadores, maestros, científicos, han permanecido en sus puestos y rechazado ofertas de abandonar el compromiso con el prójimo. El desarrollo en el tiempo de una concepción que coloca al ser humano en el centro de las decisiones llevó en Cuba a la creación de un tejido que, integrando organizaciones comunitarias como los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas, instituciones de salud como el Médico de la Familia y el delegado del Poder Popular, convierten a la sociedad cubana en la mejor preparada para evitar fenómenos que inundan las ciudades latinoamericanas y del Tercer Mundo. Allí abunda el trabajo infantil, la pernoctación callejera, la represión policial a lo que suele llamarse “la cultura de la pobreza” que ya se ha vuelto endémica en nuestros países muchas veces con su carga de violencia y drogadicción.
Es también ese tejido social cubano el que ha permitido al liderazgo revolucionario afirmar reiteradamente, desde que comenzaron los cambios socioeconómicos impulsados al calor de la aplicación de los Lineamientos económicos y sociales, que nadie quedará abandonado. Si en el capitalismo los pobres venden su sangre y sus órganos, y ya hasta las mujeres pobres alquilan sus úteros para que los ricos se ahorren esos menesteres, en Cuba aspiramos a que eso no ocurra jamás.
La presencia en algunas zonas céntricas de la capital, y otras del país, de fenómenos que prácticamente desaparecieron del paisaje cubano con la Revolución, como la mendicidad y el “buceo” en los depósitos de basura, no puede ser vista con indiferencia ciudadana e inercia institucional. Y detrás de las condiciones para que ocurran hay algún vacío en la articulación concreta de ese tejido social para con cualquiera de esos cubanos y cubanas que primero que todo son hijos de la Revolución aunque muchas veces sus familias les hayan dado la espalda. Con el mismo empeño que se salva la vida de cualquier hombre o mujer sin preguntar si tiene o no cuenta bancaria, hay que evitar el daño progresivo a la dignidad individual y colectiva que puede suponer que uno solo de los seres humanos que habita en esta isla asegure su existencia desde una situación así.
Por supuesto, esos vacíos son utilizados propagandísticamente para poner en entredicho la voluntad de no permitir el abandono de un solo cubano y cuestionar la efectividad del conjunto de organizaciones e instituciones que el país ha creado desde 1959 para concretar su doctrina solidaria. Como hace el corresponsal extranjero que desde la comodidad que le brindan sus ingresos en euros se erige en voz de los afectados, generaliza la situación descrita arriba como la de “los ancianos” en Cuba y termina diciendo “las campanas que hoy suenan por ellos sonarán, tarde o temprano, por cada uno de nosotros”, luego de citar a un cubanólogo que ha hecho carrera intentando demostrar la inviabilidad de la Revolución. En Cuba existen un millón 700 mil jubilados, cuyas pensiones —en palabras del Presidente Raúl Castro— “son reducidas e insuficientes para enfrentar el costo de la canasta de bienes y servicios” pero si la generalización que hace el corresponsal fuera cierta tendríamos casi dos millones de mendigos. Mucho más cerca de la verdad está la “Carta abierta sobre Cuba” de Pablo González Casanova:
“Es bien sabido. En Cuba todos los niños y jóvenes en edad de aprender tienen escuelas, universidades e institutos, todos los enfermos médicos, medicinas y hospitales, todos los trabajadores empleo, y los ancianos asistencia… Es cierto que uso aquí la palabra “todos” como la definió García Márquez, como el 80% o más de la población, o mucho más, con limitaciones de que se encargarían los cubanos si en la práctica los hubierais dejado cumplir con vuestros buenos deseos”.
Sin embargo, lo doloroso es que oportunismos y manipulaciones puedan encontrar algún asidero y causa en nuestra realidad. Si una empresa ingresa millones de dólares reciclando materia prima y provoca de manera indirecta pero creciente que un grupo de personas —no solo ancianos— arriesgue su salud hurgando en los desechos en busca de aluminio, plástico, cristal y cartón, en el socialismo próspero y sostenible al que aspiramos tal empresa debería ser responsable de organizar la entrega segura de esos desechos a esas personas por los establecimientos gastronómicos y comerciales que los generan antes de que lleguen a los contenedores de basura.
Suministrarles a un precio en relación con sus ingresos medios de protección, ropa e instrumentos de trabajo y transporte, conveniar con las organizaciones de la comunidad lugares para entregarlos, como antes ocurría en las farmacias con los frascos de medicamentos, sería una vía entre muchas posibles.
Se ha explicado, con toda razón, que no podemos elevar salarios y pensiones sin aumentar la productividad y crear riqueza, pero lo que no debería ocurrir en una sociedad como la nuestra es que alguien gane dinero convirtiendo en normal y frecuente que seres humanos hurguen entre lo que otros desechan, mientras ponen en peligro su salud y la de la comunidad, y verlos regresar a los inicios del homo sapiens machucando en plena calle latas de cerveza y refresco con una piedra. Como planteó el Che, la salud y la dignidad de uno solo de ellos vale mucho más que todo lo que pueda recaudarse con eso. Por ese peligroso camino, mañana nos podría parecer normal que entre quienes hagan esa labor haya niños y pasado que esos niños duerman en las calles como ocurre en casi todos los países “normales”.
Otra cosa es el fomento al vandalismo que provoca aceptar cualquier cosa como materia prima, que en ciudades como Santa Clara —según escuché en un reportaje radial— ha llevado a que la búsqueda de aluminio y bronce a cualquier costo deje sin identificación calles y casas. A pesar de lo que declaró un empresario al diario Granma, explicando por qué su entidad estuvo quince años contaminando las aguas del río Cuyaguateje, en el socialismo el mercado no “es quien dice la última palabra”.
El mercado es en el socialismo, como lo definen los Lineamientos, un instrumento que puede ser muy útil, pero nunca el sustituto de la política ni de la acción social. A mediados de la década de 1960, en su libro Capitalismo y libertad, el fundador del neoliberalismo, Milton Friedman, confesó la relación entre mercado y política:
“Cuanto más amplio sea el uso del mercado, menor será el número de cuestiones en las que se requieren decisiones expresamente políticas y, por tanto, en las que es necesario alcanzar un acuerdo”.
¿Diremos en Cuba adiós a la movilización política para la promoción de una cultura del reciclaje y la salud? ¿No hacen falta ya acuerdos entre los CDR, la Organización de Pioneros y la Empresa de de Recuperación de Materias Primas? ¿Todo lo resolverá el mercado? ¿Dejamos sólo a las Direcciones de Servicios de Comunales el cuidado del ornato público y la higiene colectiva? Basta asomarse al paisaje sucio y enyerbado que ofrecen no pocas esquinas de La Habana para ver lo bien que nos va.
Como afirmó Raúl en un Consejo de Ministros “no es perfecto lo que hacemos, a veces nos falta experiencia en algunos temas y cometemos errores, por eso cada asunto tiene que estar sometido constantemente a las observaciones críticas”. Los mecanismos solos no resuelven los problemas, es necesaria la actuación comprometida de las personas y la regulación que evite a tiempo distorsiones y efectos indeseados. La insistencia de Fidel, durante el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, en que no son los mecanismos los que construirán el socialismo está hoy —a mi juicio— más vigente que nunca. Se necesita una nueva mentalidad, cambiar y crear mecanismos, pero sin abandonar algo que nos ha traído victoriosos hasta aquí: la educación, participación solidaria y acción consciente del pueblo. A eso llamó en aquellos años Raúl con su enérgico “Sí se puede” que permitió atravesar lo más duro del llamado Período Especial con muchas carencias, pero sin que el paisaje urbano se poblara de lo que llamamos indisciplina social y que no es más que la actuación en parte de nuestra cotidianidad de la ley de la selva propia del capitalismo subdesarrollado.
En aquellas sociedades se maneja con represión y a veces con algo de caridad lo que no puede tener solución en los marcos de ese sistema. En el socialismo estamos obligados a solucionarlo con la solidaridad, la participación y la educación, que no excluye en última instancia la coerción basada en la legalidad y el trato humanista, hurgando primero que todo en las causas del problema. Porque como reconoció en el Encuentro Eclesial Cubano la Iglesia Católica, en lo que el reverendo Raúl Suárez califica como su mejor documento desde 1959: “La sociedad socialista nos ha enseñado a dar por justicia lo que antes dábamos por caridad”.
Precisamente, en los días del proceso de rectificación —ante el escepticismo de unos y la duda de otros— andaba Fidel prometiendo que Cuba sería una potencia médica e impulsando en medio de escaseces la biotecnología al servicio de nuestro pueblo. A los que reniegan de Fidel y sus ideas y los presentan a él y al Che como responsables de nuestras carencias económicas, vale recordarles que esa concepción humanista y solidaria de la medicina -que hace a los médicos cubanos ir a donde muy pocos de sus colegas de otros países han puesto un pie y tratar a cualquier persona como un igual- es la que le reporta hoy al país su mayor ingreso por exportaciones, 8 200 millones de dólares este año, según se informó a raíz del aumento salarial a los trabajadores de la salud.
Es también su visión de la formación masiva de profesionales —procedentes de los sectores más humildes del pueblo— en todas las ramas la que permite hoy que Cuba pueda proponerse atraer la inversión extranjera en condiciones más ventajosas que cualquier otro país de nuestro entorno.
Como pidió el Che, la Revolución pintó la Universidad de negro, de mulato, de obrero y de campesino. El hecho de que mediante el fraude, como viene evidenciándose en los últimos años, algunos quieran volver a pintar la Universidad del color del dinero no es un síntoma aislado sino prueba de la emergencia de quienes piensan que todo puede tener un precio, incluyendo la sanidad y la educación. Es el mismo espíritu actuando en realidades distintas el del que vende lo que tiene a mano, ya sea un examen, una gestión pública o alcohol metílico, poniendo en peligro la salud ética y hasta la vida misma de sus conciudadanos, y el de quienes en un lenguaje aparentemente cultivado edulcoran el propósito de arrebatarle a nuestro pueblo sus conquistas por invitación de un poder extranjero.
“¡La Revolución sigue igual, sin compromisos con nadie en absoluto, solo con el pueblo!”, dijo Raúl el 1ro. de enero en Santiago de Cuba. Permitir que por interés empresarial o personal, por desidia burocrática o insensibilidad política, se pongan en entredicho los valores que nos han traído hasta aquí y que un oportunista lucre en base a ello, cuestionando la lealtad al espíritu fundacional de la Revolución que expuso Fidel en La historia me absolverá, al enseñarnos quién es el pueblo, sería traicionar la gloria que se ha vivido y perder un tesoro que va con el orgullo de ser cubanos.

 

lunes, 28 de agosto de 2017

Al pueblo venezolano

La MUD sigue cometiendo incitación al magnicidio

La llamada Mesa de la Unidad Democrática ha emitido un comunicado que no tiene precedentes en la historia contemporánea de la política venezolana. Parece imposible de creer que un sector que hace vida política en la República Bolivariana de Venezuela, se muestre abiertamente servil a los intereses foráneos, y pida una intervención militar para nuestro país.

Siguen cometiendo incitación al magnicidio, con un discurso cargado de odio y de violencia.

Con ese texto, piden que otros países hagan lo mismo que Estados Unidos hizo el 25 de agosto, accionar de manera xenofóbica contra nuestra patria, y hagan a un lado el derecho y tratados internacionales. No hay otra manera de comprender este texto, más allá de categorizarlo como el más fascista de todos los comunicados que jamás se hayan leído.

De hecho, no es un comunicado, es una petición de guerra contra Venezuela, es la petición a la No-Integración, No-Derecho Internacional, No-Soberanía de los Pueblos, No-Diálogo, No-Democracia, No-Vida.

Este comunicado es la NO-Política, es volver al oscurantismo de la guillotina y muerte al enemigo. ¿Cuál enemigo? Para el Gobierno Nacional, el enemigo es el fascismo en cualquier lugar del mundo sea o no sea contra Venezuela, porque el fascismo es contrario a la humanidad y a la solidaridad de la humanidad.

Para la MUD el enemigo es Venezuela. Sabemos que esta no es una sanción contra el presidente Nicolás Maduro, es una sanción contra 30 millones de venezolanos, y especialmente a los 8 millones y muchos más que no pudieron salir el 30 de julio de sus hogares, que apostaron por resolver sus conflictos mediante la PAZ: así lo manifestaron.

El Gobierno Nacional rechaza categóricamente un texto enmarcado en el odio, de corte guerrerista, antipatriota, antinacionalista y antiintegracionista.

Hacemos un llamado a las fuerzas leales, a los hombres y mujeres apegados a los valores nacionalistas y de sentido patrio. Es momento de unirnos contra las amenazas del imperio, y ahora contra las amenazas de la canalla fascista que hace vida en las filas de oposición venezolana.

Venezuela es una Patria Soberana, Libre fundamentada en los principios de Igualdad, Justicia y Defensa de nuestra Soberanía y Seguridad ciudadana. Así se mantendrá, mientras el Gobierno y el Pueblo venezolano marchen juntos por el sendero de la paz, no habrá poder humano que impida nuestra victoria sobre el fascismo imperial y nacional. Victoria que se consolidó el 30 de julio y seguirá fortaleciéndose. Nadie dijo que sería fácil, pero este es el camino. No hay camino para la paz, la paz es el camino.

Este es el momento de expresar nuestro amor a Venezuela, como en su momento lo hizo el doctor José Gregorio Hernández al apoyar a nuestro país junto al presidente de aquel entonces Cipriano Castro en el bloqueo imperial de principios de siglo XX. Como lo hizo José Manuel el “Mocho“ Hernández, a pesar de su férrea oposición al gobierno de Castro. No es momento de vacilar. La posición es una, el amor a Venezuela se demuestra defendiéndola de quien intente humillarla por los medios que fueren.

Sigamos pues construyendo patria: Trabajadores y Trabajadoras, Campesinos y Campesinas, Estudiantes; Mujeres y adultos mayores, a defender el futuro, a defender lo que con tanto sacrificio hemos logrado. Nacimos para vencer y no para ser vencidos.

Unidad, Unidad de los Patriotas

Independencia y Patria Socialista

¡Que viva Bolívar!

Fuente: Mundo Obrero

Internet: ¿Cuál es la fuente para juzgar a Cuba?

Por José Manzaneda.-Grandes medios internacionales siguen apuntando a que el Gobierno de Cuba obstaculiza el desarrollo de Internet por “temor a la libertad de información” (1). Un argumento que cada día se sostiene menos.
Repasemos: en el último año el uso de las redes sociales en la Isla aumentó un 346 % (2); en los dos últimos años el número de puntos colectivos de navegación pasó de 155 (3) a 1.006 (4), entre salas cerradas (5) y zonas wifi (6); se duplicó el ancho de banda internacional (7); y lo más importante, el conjunto de personas usuarias aumentó un 50 % (8), pasando de 3 millones en 2014 (9) a 4,5 en 2016 (10).
A pesar de que, con un 40 % de población usuaria, aún sigue a la zaga en la región (11), y de que los precios de conexión continuán siendo muy elevados (12), Cuba es –a día de hoy- el país de su entorno con más rápido crecimiento en el acceso a Internet (13).
Se está desarrollando, en varias provincias del país, un proceso de apertura de líneas de Internet para los hogares, hasta ahora reservadas a ciertas profesiones (14). Y convenios con transnacionales de EEUU, como Google, gracias a excepciones al bloqueo aprobadas por la Casa Blanca, han mejorado la velocidad de descarga de contenidos (15).
No parece que esto corresponda, precisamente, a la estrategia de un estado que limita, censura o teme a Internet, tal como siguen repitiéndonos los medios, cuya fuente informativa principal son los informes de la llamada Freedom House (16).
Freedom House es definida por medios como la agencia EFE como una “organización internacional no gubernamental que promueve las libertades y la democracia en el mundo” (17). Curiosa “ONG internacional”, que es sostenida en un 80 % con fondos del Gobierno de EEUU (18) (19) y que, desde 1941, es parte del aparato de inteligencia y propaganda del Departamento de Estado, el Pentágono y la CIA (20). Freedom House, de hecho, fue presidida durante años por James Woolsey, ex director de la Agencia Central de Inteligencia (21).
Desde 1995, Freedom House desarrolla contra el Gobierno cubano programas de propaganda, desestabilización política y financiamiento a la llamada “disidencia”, con fondos del Departamento de Estado, la NED y la USAID, todas entidades dependientes de la Casa Blanca (22).
Actualmente, el foco de Freedom House está puesto sobre Venezuela. No por casualidad  otorgaba su último premio “Libertad” a Luis Almagro, Secretario General de la OEA y uno de los artífices del actual cerco político internacional al Gobierno de Nicolás Maduro (23). 
Que las pruebas de CNN o El País para acusar a Cuba o Venezuela sean los informes de esta tapadera de la CIA debería ser motivo de reflexión sobre la conexión, cada día menos velada, entre los grandes centros de poder político y sus voceros mediáticos (24). 
José Manzaneda, coordinador de Cubainformación.

Fuente: La pupila insomne 

jueves, 24 de agosto de 2017

Maduro, un fuera de serie.

Por Ángel Guerra Cabrera.- Nicolás Maduro está muy lejos de ser el dictador que le endilgan los pulpos corporativos “occidentales”, brazo mediático de la guerra de cuarta generación contra Venezuela. La expresión ha sido acuñada también por algunos gobernantes carentes de la mínima moral para juzgar al mandatario venezolano.
Sé que mienten porque he visto a Maduro actuar varias veces en Venezuela, sea en un mitin, o dentro de su círculo de colaboradores o en una cena con la dirección político-militar chavista y un grupo de intelectuales y artistas de numerosos países. El hombre que he visto es noble, modesto,    inteligente y de verbo elocuente, forjado en la persuasión desde sus precoces años de activista revolucionario y luego líder sindical del metro de Caracas, donde fue conductor de autobuses. Escucha atentamente, es fraterno con sus compañeros y con la gente del pueblo y muy cálido con los militantes solidarios con Venezuela.
Estoy seguro que lo mismo puede pensar quien lo vea y observe cuidadosamente expresarse en la tele. Es más, hice la prueba con dos amigas: una sicóloga y otra crítica de arte, ambas académicas con estudios doctorales, que no conocen a Maduro y apenas lo han visto en las noticias, ni tienen la política entre sus prioridades. Eso sí, las dos son auténticamente progresistas y plenamente conscientes del engaño masivo a que someten a sus audiencias los “medios”. Envié a ambas la entrevista realizada el 18 de agosto al caraqueño por el veterano periodista y revolucionario venezolano José Vicente Rangel(https://www.youtube.com/watch?v=Pf0hXEPRnWg). Pedí a mis amigas que la vieran detenidamente y con ojo crítico. Palabras más o menos las dos coincidieron en lo siguiente: es un hombre bueno y, además de su talla de líder, es evidente que no puede ser un dictador.
No me cabe duda que otro tanto pueden decir las personas desprejuiciadas que vean su estelar conferencia de prensa de tres días después(https://www.youtube.com/watch?v=dDVSN6t643I). He tomado como ejemplo estas dos comparecencias del mandatario por desarrollarse en un momento decisivo de su ejecutoria y de la de la Revolución Bolivariana, en pleno funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente(ANC), cuando contrariamente a la versión mediática, apreciamos a un líder victorioso, en pleno control de la situación, cargado de propuestas y a un proceso revolucionario capaz de remontar grandes derrotas, como la sufrida en las elecciones legislativas de 2015, y de reinventarse audazmente y poner en práctica en el momento exacto y, por ello, muy exitosamente, una iniciativa tan riesgosa como las elecciones a la ANC.
La serenidad, la paciencia y el aplomo que se aprecia en Maduro en ambos documentos, engrandece más a este hombre, quien acaba de asestar una importante derrota a la guerra no convencional contra Venezuela, que libran y seguirán librando Estados Unidos y las derechas. Su objetivo es acabar con el peligroso ejemplo revolucionaria que es para el mundo la Revolución Bolivariana. No menos importante, apoderarse de su petróleo y abundantes recursos naturales. Venezuela es hoy uno de los cuatro escenarios donde puede estallar una guerra mundial si no logramos pararla a tiempo con una gran movilización internacional.
Maduro propone restablecer el diálogo con la oposición en el marco de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(CELAC) y pide al Papa Francisco que el Vaticano continúe la mediación que ejercía junto a los ex presidentes Leonel González y Omar Torrijos. La propuesta se encuadra en el espíritu de verdadera unidad e integración latino-caribeña que representa la CELAC, en contraste con el servilismo de la OEA, criatura imperial. Habla de la recuperación económica, política y moral de la Revolución como objetivos inmediatos. El ex pelotero y roquero y ex canciller recuerda reiteradamente que Venezuela necesita y quiere la paz pero está muy bien armada y cuenta con un magnífico sistema de defensa antiaérea ruso. Asegura que se cumplirá el calendario electoral como fija la constitución y subraya que en octubre hay elecciones de gobernadores y que todos los partidos de oposición ya postularon sus candidatos.  Nadie honesto podría negar que es un demócrata y un hombre de instituciones.
Maduro merecería ya el mayor respeto y admiración por la sola proeza de haber conducido digna y creativamente hasta aquí el timón de la Revolución y el Estado que le entregaran el gigantesco Hugo Chávez y el pueblo venezolano.

Twitter:@aguerraguerra

miércoles, 23 de agosto de 2017

El asesor de seguridad del presidente Jimmy Carter: ¡Yo creé el terrorismo yihadista y no me arrepiento!


Zbigniew Brzezinski

NAZANÍN ARMANIAN*

Público, 20 Agosto 2017
“¿Qué es lo más importante para la historia del mundo?  ¿El Talibán o el colapso del imperio soviético?” Es la respuesta de quién fue el asesor de seguridad del presidente Jimmy Carter, Zbigniew Brzezinski, a la pregunta de la revista francesa Le Nouvel Observateur (del 21 de enero de 1998) sobre las atrocidades que cometen los yihadistas de Al Qaeda. Una escalofriante falta de ética de individuos como él que destruyen la vida de millones de personas para alcanzar sus objetivos.
En esta entrevista, Brzezinski confiesa otra realidad: que los yihadistas no entraron desde Pakistán para liberar su patria de los ocupantes infieles soviéticos, sino que seis meses antes de la entrada del Ejército Rojo a Afganistán, EEUU puso en marcha la Operación Ciclón el 3 de julio de 1979, enviando a 30.000 mercenarios armados incluso con misiles Tomahawk a Afganistán para arrasar el país, difundir el terror, derrocar el  gobierno marxista del Doctor Nayibolá y tender una trampa a la URSS: convertirlo en su Vietnam. Y lo consiguieron. A su paso, violaron a miles de mujeres, decapitaron a miles de hombres y provocaron la huida de cerca de 18 millones de personas de sus hogares, casi nada. Caos que continúa hasta hoy.
Esta ha sido la piedra angular sobre la que se levanta el terrorismo “yihadista” y al que Samuel Huntington dio cobertura teórica con su Choque de Civilizaciones. Así, consiguieron dividir a los pobres y desheredados de Occidente y de Oriente, haciendo que se mataran en Afganistán, Irak, Yugoslavia, Yemen, Libia y Siria, confirmado la sentencia de Paul Valéry: “La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para el provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran” .
Consiguieron neutralizar la oposición  de millones de personas a las guerras y convertir en odio la empatía. Con el método nazi de «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»:
  • El atentado del 11S no lo cometieron los talibanes afganos. La CIA en 2001 había implicado al gobierno de Arabia Saudí en la masacre. ¿Por qué, entonces, EEUU invadió y ocupó Afganistán?
  • Las armas de destrucción masiva no las tenía Irak. El único país en Oriente Próximo que las posee, y de forma ilegal, es Israel y gracias a EEUU y Francia.
  • Tampoco EEUU necesitaba invadir a Irak para hacerse con su petróleo. Demoler el estado iraquí tenía varios motivos, como eliminar un potencial enemigo de Israel y ocupar militarmente el corazón de Oriente Próximo, convirtiéndose en el vecino de Irán, Arabia Saudí y Turquía.
  • Las cartas con ántrax que en EEUU mataron a 5 personas en 2001, no las enviaba Saddam Husein como juraba Kolin Powell, sino Bruce Ivins, biólogo de los laboratorios militares de Fort Derrick, Maryland, quien “se suicidó” en 2008.
  • Ocultaron la (posible) muerte de Bin Laden agente de la CIA, hasta la pantomima organizada el 1 de mayo del 2011 por Obama, en el asalto hollywoodiense de los SEAL a un domicilio en Abottabad, a pesar de que la ex primera ministra de Pakistán, Benazir Bhutto, ya había afirmado el 2 de noviembre del 2007 que el saudí había sido asesinado, por un posible agente de MI6 (quizás en 2002). Benazir fue asesinada casi un mes después de esta revelación. Mantener “vivo” a Bin Laden durante 8-9 años le sirvió a EEUU aumentar el presupuesto del Pentágono (de 301.000 millones de dólares en 2001 a 720.000 en 2011), incrementar los contratos de armas de Boeing, Lockheed Martin, Raytheon, etc. y vender millones aparatos de seguridad y cámaras de vídeo-vigilancia, montar cárceles ilegales por el mundo, legitimar y legalizar el uso de la tortura, practicar asesinatos selectivos y colectivos (llamados “daños colaterales”) y concederse el derecho exclusivo de invadir y bombardear al país que desee.
Una vez testados en Afganistán, la OTAN envió a éstos “yihadistas” a Yugoslavia con el nombre del Ejercito de Liberación de Kosovo; luego a Libia  y les puso el nombre de “Ansar al Sharia, y a Siria, donde primero les denominó “rebeldes” y luego les dio otros 5-6 nombres diferentes. En esta corporación terrorista internacional, la CIA se encarga del entrenamiento, Arabia Saudí y Qatar de “cajero automático” como dijo el ministro alemán de Desarrollo, Gerd Mueller, y Turquía, miembro de la OTAN, acoge, entrena y cura a los hombres del Estado Islámico. ¡Son los mismos países que forman la “coalición antiterrorista!
¿Cómo decenas de servicios de inteligencia y los ejércitos de cerca de 50 países, medio millones de efectivos de la OTAN instalados en Irak y Afganistán, que han gastado miles de millones de dólares y euros en la “guerra mundial contra el terrorismo” durante 15 largos años, no han podido acabar con unos miles de hombres armados con espada y daga de Al Qaeda?
Así fabricaron al Estado Islámico
Siria, finales del 2013. Los neocon aumentan la presión sobre el presidente Obama para enviar tropas a Siria, y necesitan una casus belli. El veto de Rusia y China a una intervención militar en el Consejo de Seguridad, la ausencia de una alternativa capaz de gobernar el país una vez derrocado o asesinado el presidente Asad, el temor a una situación caótica en la frontera de Israel, eran parte de a los motivos de Obama a negarse.  Sin embargo, el presidente y sus generales pierden la batalla y los sectores más belicistas del Pentágono y la CIA, Qatar, Arabia Saudí, Turquí y los medios de comunicación afines asaltan la opinión pública con las imágenes de las decapitaciones y violaciones cometidas por un tal Estado Islámico. Una vez que el mundo acepta que “hay que hacer algo”, y al no tener el permiso de la ONU para atacar Siria, el Pentágono, el bombero pirómano, diseña una especial ingeniería militar:
  1. Traslada en junio de 2014 a un sector del Estado Islámico de Siria a Irak, país bajo su control, dejando que ocupe tranquilamente el 40% del país, aterrorizando a cerca de ocho millones de personas, matando a miles de iraquíes, violando a las mujeres y niñas.
  2. Organizó una potente campaña de propaganda sobre la crueldad del Estado Islámico, semejante a la que hicieron con las lapidaciones de los talibanes a las mujeres afganas, y así poder “liberar” a aquel país. ¡Hasta la eurodiputada Emma Bonino cayó en la trampa, encabezando la lucha contra el burka, mirando al dedo en vez de la luna!
  3. Afirmó que al ubicarse el cuartel general de los terroristas en Siria, debían atacar Siria.
  4. Obama cesó de forma fulminante al primer ministro iraquí Nuri al Maliki, por oponerse al uso del territorio iraquí para atacar a Siria.
  5. Objetivo conseguido: EEUU por fin pudo bombardear, ilegalmente, Siria el 23 de septiembre del 2014, sin tocar a los “yihadistas” de Irak. Gracias al Estado Islámico, hoy EEUU (y Francia, Gran Bretaña y Alemania) cuentan con bases militares en Siria, por primera vez en su historia desde donde podrán controlar toda Eurasia. Siria deja de ser (tras la caída de Libia en 2001 por la OTAN) el único país del Mediterráneo libre de bases militares de EEUU.
  6. Y lo sorprendente: desde esta fecha hasta el julio del 2017, el Estado Islámico mantiene ocupado el norte de Irak sin que decenas de miles de soldados de EEUU hayan hecho absolutamente NADA. Al final, el ejército iraquí y las milicias extranjeras chiítas liberan Mosul, eso sí, cometiendo terribles crímenes de guerra contra los civiles.
El terrorismo en la estrategia del “Imperio del Caos”
El terrorismo “yihadista” cumple cuatro principales funciones para EEUU: militarizar la atmósfera en las relaciones internacionales, en perjuicio de la diplomacia; arrebatar las conquistas sociales, instalando estados policiales (los atentados de Boston, de París e incluso el de Orlando) y una vigilancia a nivel mundial; ocultar las decisiones vitales a los ciudadanos; hacer de bulldozer, allanando el camino de la invasión de sus tropas en determinados países, y provocar caos, y no como medio sino como un objetivo en sí.
Si durante la Guerra Fría Washington cambiaba los regímenes en Asia, África y América Latina mediante golpes de Estado, hoy para arrodillar a los pueblos indomables recurre a bombardeos, enviar escuadrones de muerte, y sanciones económicas, para matarles, debilitarles  dejarles sin hospitales, agua potable y alimentos, con el fin de que no levanten cabeza durante generaciones. Así, convierte a poderosos estados en fallidos para moverse sin trabas por sus territorios sin gobierno.
EEUU que desde 1991 es la única superpotencia mundial, ha sido incapaz de hacerse con el control de los países invadidos, debido al surgimiento de otros actores y alianzas regionales que reivindican su lugar en el nuevo mundo. Y como el perro del hortelano, ha decidido sabotear la creación de un orden multipolar que intenta gestarse, provocando el caos: debilita BRICS conspirando contra Dilma Russef y Lula en Brasil; impide una integración Económica en Eurasia, propuesta por Rusia a Alemania archivada con la guerra en Ucrania, y mina el proyecto chino de la Nueva Ruta de la Seda y una integración geoeconómica de Asia-Pacífico que cubriría dos tercios de la población mundial, y en cambio crea alianzas militares como la “OTAN sunnita” y organizaciones terroristas con el fin de hundir Oriente Próximo en largas guerras religiosas.
Anunciar que ha diseñado un plan para el “cambio de régimen” en Irán –un inmenso y poblado país-, ante la dificultad de una agresión militar, significa que pondrá en marcha una política de desestabilización del país mediante atentados y tensiones étnico-religiosas. La misma política que puede aplicar Corea del Norte, Venezuela, o Bolivia, y otros de su lista del “Eje del Mal”, y todo el servicio de perpetuar su absolutista hegemonía global: que intentase derrocar a su aliado Tayyeb Erdogan es el colmo de la intolerancia.
Antes de los trágicos atentados en Catalunya, el Estado Islámico atacó a la aldea afgana de Mirza Olang. Llenó varias fosas comunes con al menos 54 cadáveres de mujeres y hombres y tres niños decapitados, y se llevó a unas 40 mujeres y niñas para violarlas.
Conclusión: que el “yihadismo” no es fruto de la exclusión de los musulmanes, ni siquiera se trata de la lógica de los vasos comunicantes y el regreso de los “terroristas que hemos criado en Oriente”.  “Vuestra causa es noble y Dios está con vosotros”, dijo Zbigniew Brzezinski a sus criaturas, los yihadistas.

* Nazanín Armanian: Dejé la mitad de mi vida en mis tierras persas, y cuando aterricé en esta península de acogida, entrañable plataforma de reclamo de pan y paz para todos, me puse a ejercer el desconcertante oficio de exiliado: conocer, aprender, admirar, transmitir, revelar y denunciar, estos últimos aprovechando las clases de la Universidad, los medios de comunicación y una docena de libros como 'Robaiyat de Omar Jayyam' (DVD ediciones, 2004), 'Kurdistán, el país inexistente' (Flor del viento, 2005), 'Irak, Afganistán e Irán, 40 respuestas al conflicto de Oriente Próximo' (Lengua de Trapo, 2007) y 'El Islam sin velo' (Bronce, 2009).